Categorías
Biblioteca

Philip K. Dick, tan prolífico como irregular

Parece que los autores norteamericanos de finales del siglo XX cobren por palabra escrita. Escriben muchísimo, aunque no siempre bien.

Philip K. Dick y las adaptaciones

El caso de Philip K. Dick es muy particular. Se trata de un escritor cuyas ideas son interesantes lo cual lo ha llevado a ser muy adaptado en cine.

Además, al escribir casi siempre relatos cortos, deja gran parte de la adaptación a la imaginación del director. Eso sin duda le hace ser uno de los preferidos de los directores de ciencia ficción del siglo XX.

Ideas y desarrollos cuestionables

Si algo hay que achacarle a este autor es su irregularidad. Combina ideas geniales con otras realmente absurdas o manidas. Pero además, su escritura puede ser sublime a veces y pobre otras muchas.

Aun con todo esto, es muy recomendable ya que si coges uno de sus relatos cortos y te engancha… pasarás un rato espectacular. Pero si coges un relato que te parezca mediocre… al menos sabes que no durará mucho y lo acabarás pronto.

Las frases más famosas de Philip K. Dick

Te recomiendo echar un vistazo a sus frases más famosas. Muchas de ellas te servirán sin duda de inspiración.

Algunas peculiaridades de los ojos

Este relato se centra en la literalidad y en cómo el lenguaje debe interpretarse ya que de lo contrario resulta incomprensible.

Si alguien aprendiera un idioma e intentara simplemente traducir palabra por palabra, el resultado le resultaría chocante. Del mismo modo, hay moduladores del lenguaje como gestos, tono de la voz, metáforas…

En este caso, Philip K. Dick se centra en las frases hechas. Para ser más exactos, se centra en las frases hechas que utilizamos con partes del cuerpo humano.

Me sangran los ojos… le entregó su corazón… le arrancó una sonrisa…

Intentar interpretar este tipo de frases de forma literal resulta absurdo. Igual que resulta absurdo tomarse literalmente lo que alguien escriba o diga… debes interpretar el lenguaje siempre.

Puntuación: 5/10

Adiós, Vincent

Todas las personas tienen una historia. Que no conozcamos esa historia no la hace menos apasionante.

Este relato trata de imaginar la vida de la mujer que inspiró una muñeca ¿Cómo imaginarías la vida de la mujer que inspiró a Barbie?

Probablemente una serie de estereotipos y prejuicios vendrán a tu mente al imaginar la vida de esa persona.

Este cuento trata de demostrar que probablemente nada de lo que imagines de una persona resultará verdad. La única forma de conocer a alguien es hablando con esa persona y otras personas de su entorno para conocer su historia desde diferentes puntos de vista.

Puntuación: 4/10

The impossible planet

En mi opinión, una de las más simples narraciones de Philip K. Dick. La idea no es original y el desarrollo de la trama tampoco resulta especialmente impactante.

Sinceramente no sé si en 1953 la idea del relato parecería tan simple, pero hoy en día puedo asegurarte que no aporta gran cosa.

Puntuación: 3/10

Detrás de la puerta

Uno de los relatos menores sin duda. Una idea muy trillada en la que Philip K. Dick no aporta nada al género.

Tampoco me parece demasiado bien escrita, con una prosa bastante simple y bajo nivel de tensión. En todo momento sabes lo que va a pasar y cuando sucede el desenlace previsto tampoco te sorprende.

Puntuación: 2/10

La viejecita de las galletas

A pesar de no aportar ninguna idea nueva, este es uno de mis relatos favoritos.

Esta muy bien escrito y mantiene la tensión narrativa durante la mayor parte del relato. Pese a que el final se vislumbra a partir de la mitad, sigue manteniéndote en vilo para saber cómo se desarrollará el desenlace.

Puntuación: 7/10

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *